Casa Domínguez

Arquitectos: JOSÉ MARÍA GASTALDO + ENRIQUE JEREZ

Simancas, Valladolid
2008-10
Cliente privado
Sup. 772 m2
Colaboradores: Hugo Ricardo Mónica, arquitecto (Portugal)
Aparejador: Ángel García
Contratista: Volconsa
Metalistería: Jofebar
Fotografía: Pedro Pegenaute

El emplazamiento, una parcela perfectamente rectangular y plana de 3.000m2 ubicada en una zona reciente a las afueras de la localidad vallisoletana de Simancas, apenas ofrecía referencias en el exterior.

El lugar, por tanto, difícilmente podría ser un punto de partida. Habría que fundarlo. Era necesario crear un nuevo lugar, un nuevo y propio microcosmos donde los habitantes y usuarios ocasionales de la casa convivieran con sus propias leyes, su propia luz, su propia materia, su propio aire, su propia naturaleza.

Velar por una cierta privacidad y por resolver la mayor parte posible del programa a la misma cota eran algunos de los requerimientos de la propiedad.

Todo ello llevó a concebir la vivienda como una rotunda pieza rectangular de hormigón armado que se manifiesta en una sola planta sobre rasante y se eleva 90cm sobre el plano del solar. Reunir y resolver la totalidad de las situaciones de una casa en una única pieza compacta, serena y contundente pasó a constituir un reto motivador. El proyecto debería surgir en gran medida de su interior, del estratégico vaciado espacial de este primitivo elemento unitario. El patio, en sus diversas manifestaciones, sería el principal elemento articulador y enriquecedor de este nuevo microcosmos doméstico.

Los espacios principales se agrupan en planta baja, mientras también existe un semisótano donde se ubican las áreas de garaje, servicio, técnicas y de invitados, así como un estudio. Todas las estancias de esta planta inferior se encuentran iluminadas por distintos patios, todos ellos de diferentes características.

Por su posición respecto a la parcela, la casa actúa de filtro entre el ámbito público de la calle, situado al norte, y el más privado, ubicado al sur y reservado para el jardín y la piscina. El acceso peatonal se produce desde la alineación exterior, por la calle Abedul, a través de un primer patio de ingreso generado por una de las “incisiones” que caracterizan la geometría de la vivienda. Un patio central, desarrollado a doble altura, articula la dicotomía entre las zonas noche, al norte, y las de día, al sur. Al noreste existe un tercer patio que ilumina las estancias de invitados, servicio e instalaciones situadas bajo rasante, mientras un cuarto patio de geometría menos estricta da servicio al estudio, que de este modo se prolonga hasta la cota de la parcela mediante un jardín en rampa.

El aparente hermetismo y compacidad exteriores contrastan con la gran apertura y luminosidad del interior, dominado por la continuidad de los espacios, la presencia de vidrio y la luz natural proveniente de los diversos patios y lucernarios que perforan la vivienda y la transforman a cada momento. La estructura de muros exteriores de hormigón se descompone y atomiza aquí en ligerísimos pilares metálicos.

Cada uno de los 4 alzados de la casa es una manifestación de las sendas relaciones domésticas entre los espacios interiores y exteriores a los que son contiguos. Los vanos de estas 4 caras se cualifican de distinta manera según la orientación y las necesidades a las que deben responder.