320 viviendas "Os Capelos"

Concurso
Carral, La Coruña
2006
Cliente: Ministerio de Vivienda - SEPES
Sup.: 44 Ha.
Pres.: 15.097.012 €
Arquitectos: GJ + Amaia Los Arcos, Laura Rives

¿Por qué optar por viviendas con jardín y no por jardines con viviendas?
¿Por qué no vivir en un gran jardín donde ubicar nuestro pequeño jardín?
¿Por qué no pasear por tu jardín al entrar y al salir de casa?
¿Por qué no volcar la vivienda a tu propio jardín?
¿Por qué no jugar a formar parte de un gran jardín?
¿Por qué no ser partícipe de algo especial?
¿Por qué no soñar con un universo lleno de naturaleza?
¿Por qué no crear un entorno especial donde dibujar una vida?

Ésos son los sueños de nuestra propuesta, que podamos encender nuestro farol para dar luz al mundo, que construyamos un pequeño jardín en torno al que vivir, generando a su vez un mundo de colores y naturaleza.

Éstas son sus pretensiones, crear un universo verde, un universo construido a base de planos verdes que generan la edificación donde se respire naturaleza.

Las viviendas se crean a partir de planos plegados de naturaleza. Una vida en torno a los colores y al aire, donde uno percibe que su pequeño pedazo de naturaleza, no es tan pequeño como aparenta, si no un elemento del eslabón, una pieza del puzzle.

Las viviendas tienen como eje central el jardín o los jardines. No se trata de construir y adosar, sino de trepar o descender por las laderas, haciendo que el habitante perciba el entorno en el que vive también desde el interior de su vivienda. Las viviendas son en sí un jardín. Se desea que cada individuo juegue en su propio jardín haciendo que el conjunto sea único y global al mismo tiempo, un lugar donde la individualidad y la globalidad se sientan representadas.

El conjunto se organiza en base a lenguas verdes que recorren el territorio y se adaptan a la topografía, apareciendo las viviendas de manera natural. Se crean jardines a distintas escalas: la escala del hogar, de la persona, de la agrupación y del conjunto.

Lo que identifica a todas las viviendas es la claridad en su organización y la presencia inequívoca del jardín o jardines en su caso. Se trata de evitar ese jardín que aparece relegado a la parte posterior de la vivienda, ese jardín que muchos días ni se ve y mucho menos se pisa. Se da la vuelta a esa distribución y se opta por un corazón verde presente de una u otra manera en toda la vivienda.

El coche no entra en la vivienda, no se excava para generar los garajes ¿para qué? La pendiente hace que el coche se coloque en una cota superior o inferior, siempre en llano. Se protege bajo una ligera estructura metálica que sirve a su vez de soporte a los paneles solares. Las viviendas que no tienen esta solución y dejan el vehículo en un nivel inferior de calle poseen también esta estructura metálica y solar como cubrición de una parte del jardín, ofreciendo así dos posibilidades de disfrutar de la naturaleza.

La vivienda en sí se comprende en su totalidad como un pliegue de jardín bajo el que cobijarse. Parece más sencillo plegar la naturaleza y no excavar propiciando un movimiento de tierras que se adecue, de manera forzada por tanto, a la vivienda tipo adosada, que hemos evitado en todo momento.