Edificio multifuncional en Derio

Cuncurso / 2º Clasificado
Derio, Vizcaya
2006
Cliente: Ayuntamiento de Derio
Sup.: 2015 m2
Pres.: 1.505.350 €
Arquitectos: GJ + Amaia los Arcos, Laura Rives

Una vez realizado un estudio de usos públicos y privados de Derio, se advierte que los equipamientos comunitarios deportivos (polideportivo, parque deportivo, frontón) y educativo (escuela pública, instituto, centro de formación profesional) son suficientes. Los usos terciarios se encuentran dispersos en las plantas bajas de la zona residencial más consolidada, y las nuevas áreas de crecimiento son meramente residenciales, perdiéndose el enriquecimiento del espacio publico por la diversidad de usos.
El planeamiento de Derio no sólo tiene en consideración las necesidades de vivienda, sino que también busca su autonomía y sostenibilidad en las funciones productivas. La forma de relación de las diversas actividades del edificio no son únicamente sus infraestructuras de transporte, sino también los espacios libres de ocio y los equipamientos, complementarios a cualquier actividad.
Considerando los diferentes factores, la propuesta plantea un edificio multifuncional, “Comercial y Social”.

El solar se encuentra en la avenida Mungialde, eje del transporte público, en la zona productiva que separa la zona residencial del cementerio. La relación del solar con la zona residencial se realiza mediante el nuevo parque público y los equipamientos deportivos municipales contiguos.
Debido a la posición de charnela del edificio entre la zona productiva y el nuevo parque, con frente residencial, se pretende favorecer la accesibilidad al parque desde la avenida Mungialde, y por ello es planteado como si se tratara de un edificio “Puerta al Parque”.
“La Puerta al Parque” es un edificio que desde una vista aérea se concibe como una pieza en “C”, cuyo volumen es contundente hacia la zona del frontón y la avenida principal pero más fragmentado hacia el parque, abriéndose a él. Para potenciar este acercamiento al parque, y el efecto de paso, el edificio eleva la zona social más privada a la planta superior, favoreciendo a su vez sus visuales al parque. La planta baja trata de captar el interés de viandante, para que penetre en el interior de la nueva calle - plaza y descubra el parque.
En la propuesta no sólo es importante el edificio, sino la calle y plaza que configura, un nuevo espacio público junto al parque que admite nuevas formas de uso: zona de estancia cubierta, paso inferior por el edificio, terraza de la cafetería protegida, el mirador, etc.

El edificio se configura a partir de una envolvente continua de lamas de aluminio en la parte baja y un revestimiento de piezas fenólicas en su parte superior. Esta piel alberga en su interior las diferentes funciones, adaptándose al programa como si fuera un “edificio-guante”, pero sin perder su condición multifuncional de “edificio-contenedor”. De esta manera, aunque el edificio se fragmenta en varias piezas que crean patios entre sí, la imagen exterior es la de un edificio más compacto, sin huecos que desvirtúen la continuidad del mismo.
Los desplazamientos producidos entre las piezas de planta baja y primera dan lugar a un rico resultado formal de entrantes y salientes, vuelos, terrazas cubiertas o descubiertas, etc. La parte inferior de los vuelos se materializa con unos techos de trámex que de noche se iluminan.

Mientras en la planta baja el edificio se divide en dos partes, cada una con sus núcleos de comunicaciones, en la planta primera éstas se unen mediante un “puente” sobre el acceso a la nueva plaza. La duplicidad de núcleos permite que en planta primera las salas multiusos y las oficinas para jóvenes puedan funcionar de manera independiente, a pesar de su continuidad, si fuera necesario.
Gracias a su configuración formal, el edificio acepta la flexibilidad funcional, con espacios independientes pero a la vez unidos a otros mediante las circulaciones interiores que se abren a la nueva calle – plaza.